¿Puedes tener dolor aunque las pruebas médicas estén bien? La nueva definición del dolor según la IASP

Si estás leyendo esto es porque tienes en tu mente la imagen de aquel momento en que te dijeron que tu dolor no era para tanto, que sólo era psicológico, o que no parece tener una causa clara en las pruebas médicas.

Pues bien, aunque en la mayoría de las ocasiones el dolor proviene de una causa fisiológica que puede ser demostrada mediante diferentes pruebas, no siempre es así. Por eso quiero mostrarte como el concepto de dolor ha evolucionado y cómo tu dolor es completamente respetable aunque no sea reconocido.

Definición de dolor hasta 2018

Desde 1979, la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) tenía definido el dolor como «una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada con daño tisular real o potencial, o descrita en términos de dicho daño.”

Por un lado ya está muy bien porque tiene en cuenta:

  • que el dolor puede ser influenciado por cuestiones emocionales

  • que el dolor puede existir incluso cuando el daño tisular es solo potencial y no necesariamente presente.

Pero esta definición engloba problemas frente a la situación actual de la sociedad:

    • la definición mantenía una fuerte referencia al daño tisular
    • podía interpretarse como que solo se tiene en cuenta el dolor que puede expresarse verbalmente, por lo que aquellas personas que no puedan hablar como es el caso de bebés o pacientes con determinadas enfermedades, quedaban excluidas.

Nueva definición de dolor

En 2018 la IASP creó un grupo internacional de expertos de varias ramas para revisar la definición, que finalmente fue actualizada en 2020, quedando así:

El dolor es una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada con, o similar a la asociada con, daño tisular real o potencial.

La parte de «o similar a la asociada con» es la clave del cambio, porque incluye que el dolor puede ser similar al asociado con un daño, sin que este realmente esté presente y no sea detectable en pruebas médicas.

Otros factores que la IASP también tuvo en cuenta para definir el dolor:

  1. El dolor es siempre una experiencia personal influida por factores biológicos, psicológicos y sociales: es decir, depende de las vivencias de cada persona, de su entorno, de su aprendizaje, la forma en que esta siente dolor, no existe un standard de cómo debemos sentirlo.
  2. La descripción verbal es solo una de las formas para expresar dolor; la incapacidad para comunicarse no niega la posibilidad de que un ser humano o un animal no humano experimente dolor.
  3. Cuando una persona dice que tiene dolor, su experiencia debe aceptarse como dolor y ser respetada.Como experiencia vivida por una persona, ya debería considerarse como real y por tanto, tenido en cuenta.
  4. Además de las novedades antes comentadas, una de las principales consideraciones en esta definición fue diferenciar entre la señal recibida por el sistema nervioso y la experiencia de dolor. El dolor es una señal de protección del sistema nervioso, no un medidor directo del daño en los tejidos. Nuestro cuerpo está lleno de receptores que informan al cerebro del estado del ambiente, tanto del interno, como del del interior de nuestro organismo, todo ello para prevenirlo de posibles peligros. Ejemplo de ellos son la temperatura que sentimos si tocamos agua muy caliente, nuestros receptores detectan ese estímulo, envían la información al sistema nervioso el cual reconoce que puede ser peligroso y envía la respuesta para retirar la mano. Durante mucho tiempo se interpretó que el dolor era simplemente la consecuencia directa de esas señales detectadas por los receptores. Sin embargo, la nueva definición subraya que el dolor (la experiencia que percibe la persona) y la nocicepción (la actividad del sistema nervioso ante estímulos potencialmente dañinos) son fenómenos diferentes. Esto se observa, por ejemplo, en atletas que durante una competición pueden no sentir el dolor pese a tener un tejido dañado, o en el caso inverso, dolor de miembros fantasma donde el miembro,- y por tanto los receptores-, ya no existen, pero el dolor sí que está presente. Esta discordancia también puede encontrarse en algunas condiciones como la fibromialgia, ciertos dolores de espalda crónicos o ciertas migrañas. En resumen, puede sentirse dolor aunque no haya una causa física aparente (ya te explicaré más adelante el por qué). Esto no significa que el dolor sea psicológico, significa que el dolor es una experiencia compleja generada por el sistema nervioso y puede existir incluso cuando el daño tisular no es detectable.

Conclusión:

  • El dolor es una experiencia personal influida tanto por el estado fisiológico de la persona como por su estado emocional, aprendizajes a lo largo de su vida y su entorno social.
  • No es lo mismo la señal de posible daño que recibe el sistema nervioso que el dolor que tú percibes.
  • el dolor puede existir sin daño tisular detectable.
  • Por ello, cuando una persona expresa que siente dolor, su experiencia debe ser respetada.

Si quieres leer el artículo científico original, puedes consultarlo aquí:

Raja SN et al. The revised IASP definition of pain: Concepts, challenges, and compromises. Pain. 2020;161(9):1976–1982

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